Manuel Adorni, jefe de gabinete, enfrenta una deuda pendiente de 270 mil dólares en dos hipotecas: 70 mil a policías federales madre e hija al 11% anual, y 200 mil sin intereses a jubiladas, todo con vencimiento en noviembre. La fiscalía de Gerardo Policita analiza documentos, espera levantamiento de secreto bancario y verifica origen de fondos, incluyendo 30 mil dólares en efectivo pagados, ya que las cuentas de ingresos y gastos no cierran.
La escribana Nechevenco, que intermedió las operaciones, admitió conocer a Adorni hace 20 años pero negó amistad ni sospechas; sin embargo, complicó al funcionario al revelar que sus operaciones inmobiliarias coinciden con su ascenso al poder como persona políticamente expuesta, obligada a reportar a la UIF. El juez Ariel Lijo avanza en paralelo la causa del vuelo a Punta del Este con su esposa, solicitando contratos de TV Pública.
Políticamente, Karina Milei respalda públicamente a Adorni en actos como el del hospital Malbrán y Casa Rosada con granaderos. Martín Menem confirmó su presencia el 29 de abril para informe de gestión ante 4.800 preguntas, acusando a la oposición de desestabilizar. Patricia Bullrich y Javier Milei esperan resolución judicial antes de juzgar.
El gobierno cierra filas pese al desgaste en encuestas y narrativa anticorrupción, comparando con casos como Espert o Lule Menem; estrategia de esperar que se calme falló, pero sin elecciones inmediatas permite sostenerlo mientras la justicia decide entre indagatoria o testimonial.