Este martes se conmemora Yom HaShoah, el día del Holocausto, recordando la tragedia de 6 millones de judíos asesinados en la Segunda Guerra Mundial junto a 50 millones de fallecidos totales.
El Holocausto no empezó con cámaras de gas sino con apatía social: brazaletes para marcar judíos, guetos en ciudades y sociedad mirando para otro lado por indiferencia al prójimo.
La tradición judía insta a sensibilidad y empatía mediante las 613 mitzvot: amar al prójimo, ayudar al necesitado, no quedarse quieto ante bullying o sufrimiento ajeno, siendo la diferencia incluso si nadie más actúa.
Este mensaje se aprende en un día tan triste como Yom HaShoah para incorporarlo a la vida diaria.