Axel Almeida, un vigilador de 31 años de una empresa de seguridad privada en Mar del Plata, se quitó la vida el 5 de marzo tras sufrir hostigamiento y maltrato de tres compañeros por revelar que era gay, con apodos y molestias constantes en un barrio cerrado.
Almeida denunció el bullying ante la empresa, que no intervino pese a sus pedidos repetidos; dejó una carta nombrando a los agresores. Su familia protesta exigiendo justicia, con denuncias penales por instigación al suicidio contra los tres trabajadores, que siguen en sus puestos sin sanción.
La empresa simuló cierre pintando puertas y vidrios para evitar protestas familiares, aunque oficinas siguen activas; familia realizó manifestaciones en la empresa y barrio privado para visibilizar el caso y prevenir discriminación laboral por orientación sexual.
Almeida ocultó la situación a su familia para protegerla, pero alertó a la empresa tras un año de trabajo; el caso resalta inacción empresarial y persiste reclamo por respuestas.