Vero llevó un set de peluquería antiguo encontrado en un baúl familiar envuelto con cuidado a tasadores, quien identificó piezas de plata de mediados del siglo XX europeas con labrado detallado, aunque incompleto y sin certificación histórica.
Objetos como cajas de nácar, librito laminado y piezas religiosas no tienen valor significativo, pero el metal pesado de buena calidad suma 650 mil pesos para pintar la casa, comprar sofás, luces y jardinería.
Las piezas, con iniciales y sellos europeos posguerra, pertenecían probablemente a familia de clase media alta; Vero las usará para terminar obras en casa y sorprender a su marido.