Valeria Lynch, nacida María Cristina Lancellotti, creció en una familia de inmigrantes italianos en Villa Urquiza con ambiente musical constante, donde su madre cantaba, su tío Salvador tocaba acordeón tarantelas y competía con su mamá en concursos de agudos por teléfono.
Revela que adoptó el nombre artístico gracias a Dora Baret en una tira y al productor Jorge Torres en Sábados de la Bondad, cambiando Lancellotti por Lynch por ser más corto; su padre presentaba números vivos en cines y la impulsó al tango, donde se convirtió en la mayor vendedora de discos del género.
En el estudio de Alejandro Lerner, canta fragmentos de Fuera de mi vida y Si sabes mirar, recuerda inicios en rock under con El Flaco Spinetta, audiciones fallidas para Hair con Romay, éxito en Gear y encuentro con Héctor Caballero en Mau Mau que la llevó a baladas pop.
Detalla protagónico en Evita en México dirigida por Harold Prince, mudanza con su hijo, boom con tema Mentira, récord de 358 recitales en 1984 y hit Cada día más ligado a Diego Maradona y canchas de fútbol.