En la banquina de pescadores de Mar del Plata, músicos italianos tocan tarantela napolitana atrayendo a turistas y locales que se suman a bailar, incluyendo familias de Berazategui y Quilmes.
Una pareja se conoce por Tinder, se casa dos veces y planea mudarse a Mar del Plata, donde él reabre su estudio fotográfico; el conductor baila con participantes y busca lobos marinos ausentes.
La tradición de pescadores italianos se mantiene viva con barcos costeros y ambiente festivo dominical.