Sol, participante de Gran Hermano, se despidió de sus compañeros antes de salir de la casa para representar al programa en México durante una semana.
Emocionada, Sol expresó su felicidad y compromiso para "darlo todo" en la competencia mexicana. El conductor Santi la alentó y preguntó a los de la casa si querían que se fuera, recibiendo comentarios como "una semana de paz" de Maciel.
Se anunciaron sorpresas, bajada de placa con posibles eliminaciones, cena con pizzas ganadas el día anterior y apertura del kiosco como único recurso para la semana, instando a cuidar los recursos.
Sol pidió no extrañarla y señaló que tampoco la extrañarían, mientras el conductor la apuró para su charla con Vigor.