En los Bosques de Palermo, 80 autos clásicos participan en la carrera de regularidad sport histórico, con largada demorada desde la esquina Udaondo y Libertador hacia Costanera Sur y vuelta por Palermo; el sobrino de Juan Manuel Fangio enciende un Ferrari usado por su tío en Fórmula 1, junto a Maserati, ante aplausos del público.
El evento, segunda pasión argentina tras el fútbol según Chipi Brear de LACA, incluye reliquias como Renault 1924 del ACA tripulado por mujeres directivas, auto negro de 1936 ganador en Río, Porsche, Alfa Romeo, Mustang, MGA 1957, Triumph TR3 1960, Lamborghini 400 GT 1968, Torino Liebre y Porsche 911 de 1969; autos salen cada 25 segundos, máximo 60 km/h en ciudad, cronometrados por mangueras y pulsadores.
Rodrigo Porto reporta en vivo entrevistando participantes como Delfina y Mateo (pareja en MGA), madres e hijas, tíos y sobrinos; panel en estudio elogia diseños de los 50-60, colores vibrantes, ruidos motores, comenta anécdota fatal de Isadora Duncan con fular en descapotable similar, y obras rápidas como desviación Lugones para nuevo edificio.
Coleccionistas cuidan reliquias como hijos, sin seguros fáciles ni repuestos baratos, duermen en garages cubiertos; compiten por puntos en campeonato nacional de regularidad, no por velocidad sino precisión temporal, con auriculares para mangueras y mapas resaltados.