El teólogo islámico argentino Sheikh Hamad, desde una ciudad cercana a Teherán, relató su visita al cementerio de Minab donde un misil estadounidense mató a 170 niños el primer día de guerra, con familiares velando tumbas diariamente, festejando cumpleaños sobre ellas y durmiendo entre las lápidas los primeros 30 días.
Los padres mostraron firmeza iraní al afirmar que dieron lo más valioso y ahora Irán no tiene nada que perder, por lo que nadie los parará. Sobre las negociaciones en Pakistán, el pueblo y gobierno iraní entraron desconfiados por experiencias previas negativas con Estados Unidos, que atacó durante charlas pasadas.
Sheikh Hamad explicó que Irán no es un régimen teocrático puro sino teodemocrático, con elecciones y votos populares al 98%, donde el líder supremo decide sobre guerra y fuerzas armadas por la Constitución. El nuevo líder supremo Mojtaba Khamenei resultó herido pero vivo, emitiendo comunicados aunque no aparece en TV, desmintiendo rumores de muerte.