El recorrido por Costa Rica continúa en el Parque del Arenal, donde los visitantes atraviesan puentes colgantes suspendidos en la copa de los árboles, rodeados de vegetación exuberante y un ecosistema único.
Los puentes, como uno de 75 metros de largo y 45 de alto, permiten una vista privilegiada de la selva tropical, con lluvia fina y sonidos de la naturaleza que intensifican la experiencia inmersiva.
Este destino ofrece diversidad geográfica y climática, con hoteles en la selva, playas como Tamarindo y Manuel Antonio a 157 km de San José, y la impresionante cascada del Río Celeste de color esmeralda, que mide 70 metros y emociona a los visitantes hasta las lágrimas.
Costa Rica destaca por su hotelería de primer nivel, gastronomía y accesibilidad, invitando a desconectarse y disfrutar de maravillas naturales como ríos caudalosos y volcanes.