La psicóloga Beatriz Goldberg analizó casos recientes como la masacre de San Cristóbal y el suicidio de Maitena, de 14 años, que parecía alegre e interactiva pese a su drama interior. Adolescentes padecen silencios, depresiones disfrazadas y riesgos mayores por redes sociales, pandemia y falta de control parental.
Señales incluyen cambios de humor, autolesiones como cortes, trastornos alimenticios y adicciones a tecnología que quitan sueño. Padres deben dialogar persistentemente, ofrecer autoestima, detectar bullying en redes y cambiar preguntas como "¿qué fue lo difícil hoy?" para abrir puertas, sin invadir privacidad.
Escuela, familia y Estado deben estar atentos ante aumento post-pandemia de suicidios y autolesiones. Adolescentes dan doble mensaje: piden control sutil y apoyo emocional, necesitan mensajes de esperanza y resiliencia para valorar la vida.
Evitar justificar tristezas como "se peleó con novio"; insistir en acción proactiva y ejemplos positivos contra vulnerabilidades y excesos adictivos.