La gente que tiene suerte protagoniza momentos donde las cosas podrían salir mal pero terminan bien. Un conductor no prestó atención y casi pierde al perro que tomaba el sol en el techo del auto, registrado por la cámara del vehículo.
El perro tuvo suerte de no avanzar más y encima se queja. Otro caso muestra un ómnibus al que se le salió el eje trasero, pero frenó de manera impresionante quedando con las ruedas detrás de la carrocería.
Podría haber sido una tragedia fatal pero terminó en un estacionamiento forzado, todo grabado por las cámaras.