Sergio Rubin cerró su análisis recordando las palabras del Papa León XIV dirigidas a los obispos caldeos en el Vaticano. El Papa enfatizó que Dios no bendice ningún conflicto y que Cristo, príncipe de la paz, no está del lado de quien empuña armas.
Rubin instó a meditar seriamente este mensaje en todo el mundo, incluyendo la Argentina, en medio de apelaciones religiosas insólitas durante la guerra en Medio Oriente.