Andy Chango describe su gusto por la estética angular del tenis, las diagonales y colores, viéndolo como hecho estético sin competencia, y recuerda empates con su padre neurólogo genio.
Luciano Cáceres relata su familia con padre neurólogo descubridor de enfermedad epiléptica, hermana curando cáncer de mama en California y otra directora de cine en España, contrastando con su rol lúdico de músico y actor.
Evoca mesas familiares silenciosas con música clásica y libros, y su paso por Bellas Artes en La Plata hasta cuarto año, más clases con Norman Brisky donde un abrazo sudado lo desanimó temporalmente.