Según nota del New York Times, el 11 de febrero Benjamín Netanyahu presentó a Donald Trump en Casa Blanca plan con filminas para misión conjunta: matar líder iraní (Ayatolá Ali Khamenei asesinado), destruir misiles, apoyar protestas y kurdos contra régimen. Trump aprobó con "suena bien", pese a dudas de asesores al día siguiente sobre levantamiento popular imposible.
El 26 de febrero última reunión en sala de crisis; JD Vance y jefes de inteligencia advirtieron ridículo el plan israelí. Trump ignoró y avanzó, representado ahora por Vance en negociaciones fallidas de Pakistán.