El ministro ultraderechista de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, realizó una visita sensible a la explanada de las mezquitas en Jerusalén y declaró sentirse el dueño de este lugar, lo que generó repercusión como provocación religiosa en un momento tenso en Medio Oriente.
Esta acción ocurre en paralelo a eventos en Irán y después del fracaso de negociaciones de más de 20 horas en Pakistán, donde no hubo acuerdo.