El Mercado de San Miguel en Madrid reabrió tras remodelación por el grupo textil Cie, por 200 millones de euros, manteniendo 33 puestos gastronómicos y estructura original de 1900.
Mauro Angemi recorre el mercado mostrando jamones ibéricos, croquetas, vinos, aceitunas y aceite de oliva español, ideal para tapas a cualquier hora.
El techo y cimientos se reforzaron, convirtiéndolo en polo gastronómico comparable al Abasto porteño.