Martita Ford revive el icónico reality de su padre Ricardo Fort con imitaciones como "¡Mamá, cortaste toda la luz!" y menciona salidas a boliches, destacando su frescura y onda de barrio frente al glamour del hermano.
El panel analiza cómo Ricardo Fort pionero del streaming y realities mostró opulencia con Rolls Royce y monos, ingresando al medio por necesidad de fama pese a ser chocante inicialmente, pero ganando cariño post-mortem por su humanidad, cirugías y dolencias.
Destacan su legado cultural como teatro en Mar del Plata, producciones propias con parejas, evolución de odiado a querido, empatía por adopciones y problemas físicos, y cómo Martita forja su personalidad propia.