La herenciocracia impide la meritocracia entre jóvenes argentinos por la crisis de vivienda y alquileres, donde dependen del "banco de mamá y papá" para independizarse. El término, popularizado desde Europa, describe cómo los altos costos eliminan la posibilidad de logros por esfuerzo propio.
Candela Contreras explicó que acceder a una casa propia requiere ahorros de más de 25 mil dólares en Buenos Aires por metro cuadrado elevado y créditos hipotecarios con periodos limitados e ingresos altos. Jóvenes de 25-35 años ganan en promedio 1.200.000 pesos mensuales, insuficientes para el 30% de anticipo ni cuotas de 2-3 millones de pesos.
Los alquileres también son inalcanzables, trabando incluso la renta básica y quitando adultez y autonomía. Hay presión social que culpa a los jóvenes de no querer independizarse, pero la economía real los obliga a depender de herencias o ayuda parental para subsistir.
Contreras detalló barreras como pocos periodos de crédito y necesidad de ingresos elevados, rompiendo la cultura de mérito e independencia tradicional.