Jacobo confiesa haber sido ludópata grave, ganando 4.200.000 dólares en casino Mar del Plata en 1990 (año 1 a 1), pero lo perdió todo; le aplicaron derecho de admisión y ahora juega moderadamente en barco Puerto Madero.
El detonante para cambiar fue el nacimiento de su hija; deja mensajes en programas contra el juego, especialmente online, advirtiendo que es adicción como cocaína, causa suicidios y ruina familiar.
Niega jugar lotería online pese a publicidades; acusa a otros de gastar fortunas en ruleta, pero enfatiza mensaje preventivo para jóvenes y jubilados.