Israel atacó posiciones en Líbano causando 254 muertos y más de 1.100 heridos en horas, incluyendo civiles no vinculados a Hezbollah, sumando más de 1.500 muertos desde el inicio del conflicto.
Los ataques incluyeron un incidente contra cascos azules italianos con un tanque, generando tensión diplomática. Pedro Sánchez, presidente español, comparó la situación con Gaza y exigió suspender el acuerdo de asociación UE-Israel por violaciones al derecho internacional.
Sánchez llamó a Europa a actuar con coherencia para evitar dobles estándares y una "nueva Gaza" en Líbano, alineando a figuras como Giorgia Meloni.