Gobierno de Benjamin Netanyahu aprobó ley de pena capital para quienes busquen destruir Israel, vista como dirigida a palestinos pese a redacción técnica neutral; ministro celebra como promesa cumplida.
Madres palestinas temen ejecución en 90 días de hijos detenidos sin juicio; críticos la llaman discriminatoria por origen étnico, contraria a igualdad y abolición global de pena muerte.
ONU y derechos humanos piden Suprema Corte frene la norma; más de 45 prisioneros identificados.