Los Guardianes de la Revolución de Irán desafiaron el bloqueo naval anunciado por Donald Trump al Estrecho de Hormuz, advirtiendo que el enemigo quedará atrapado en un "vórtice mortal" por cualquier error de cálculo.
El comando naval iraní afirmó mantener control total del tráfico marítimo tras el fracaso de las negociaciones de 21 horas en Islamabad. Trump calificó el cierre iraní como "extorsión mundial" y ordenó interceptar barcos que paguen peajes a Irán.
Irán ofreció un paso alternativo solo para barcos amigos y niega haber colocado minas, aunque EE.UU. acusa incumplimiento de promesa de apertura del estrecho.