La casa de Gran Hermano abrió el kiosco con combos limitados de mercadería ante el hambre generalizada. Opciones incluyen dulces, legumbres, facturas, golosinas, harina, papas, queso, arroz, huevos, frutas y yerba, pero en poquitas cantidades.
Los participantes debatieron combos como harina con papas y mozzarella o huevos con manzanas y café, descartando otros por falta de complementos. Gran Hermano prometió cena sorpresa para la visita con bife de chorizo, pero regañó por gritos desordenados.
Panel advirtió que el hambre genera mal humor y conflictos, recordando castigos pasados sin supermercado. La casa organizó compras mínimas para sobrevivir la semana.