El gobierno de Milei modificó normas del Banco Nación para que funcionarios políticos accedan a créditos UVA como empleados públicos, permitiendo compras de segundas o terceras viviendas en countries, según denuncian panelistas.
Federico Matías Furiase, secretario de Finanzas, obtuvo un préstamo para una tercera vivienda en un country, valorada en 300 mil dólares, pese a declarar solo una en Ramos Mejía. La línea habilitaba subsidios no solo para primeras casas, generando privilegios para altos ingresos con codeudores.
En un micro humorístico, se ironiza sobre los créditos como herramienta de movilidad social, mientras panel critica la contradicción de un gobierno que prometía privatizar el banco pero lo usa para "acomodarse". Se menciona un nivel de consumo insostenible y caída en demanda de dinero.