El fiscal del caso de Ángel en Comodoro Rivadavia reveló que cuentan con varios testimonios de vecinos que aportan información valiosa, rompiendo el silencio inicial en el barrio. Aseguró que trabajan intensamente para no entorpecer la investigación y pidieron tranquilidad a la familia, especialmente a Luis, Lorena y Mariela, la madre del niño.
La madre mencionó al pediatra un traumatismo previo en la ambulancia, dato ahora en análisis. Periodistas destacaron el parte médico que indica golpes y la sugerencia de la acompañante, presuntamente la madre, quien se desentendió fingiendo ignorancia. Luis, padre, estuvo un mes sin ver a su hijo, quien lloraba al regresar con la madre.
La hermana de Mariela denunció su falta de preparación maternal, violencia y consumo de sustancias. Se cuestiona al juez José Pablo Pérez por otorgar tenencia pese a antecedentes. El barrio Quintas 1 presenta condiciones precarias, con ventas de droga y amenazas a testigos, incluyendo uno con identidad reservada que huyó.
Detalles escalofriantes incluyen cubrir moretones del niño con máscara de Spiderman o mangas largas en clima cálido, y enviarlo solo a pedir comida o al jardín con cuatro años. Periodistas enfrentan amenazas y no pueden acceder al barrio. Se alega corrupción con pagos a psicólogos y grupo kirchnerista en justicia de menores.
La psicóloga avaló el hogar como apto pese a la suciedad evidente. El periodismo expuso la casilla precaria donde ocurrió el hecho.