En Comodoro Rivadavia avanza la investigación por la muerte del chiquito Ángel, hallado con lesión interna en la cabeza. Su familia paterna, representada por el abogado Roberto Castillo, pide prisión preventiva para la madre Mariela y su pareja Michael por acción u omisión.
Un video de vecinos muestra a Mariela contando que Ángel roncaba, se desmayó y pidió auxilio sin respuesta inicial; confirmó dos ambulancias, pero policía hizo RCP. El hogar era precario, una casilla de 3x2 metros para cuatro personas, contradiciendo a la psicóloga que lo dijo estable.
Se cuestiona si Defensoría de Menores o trabajadores sociales inspeccionaron el lugar desde noviembre, cuando Ángel vivía allí por denuncias contra el padre Luis. Falta peritaje sobre causa de muerte, chequeos previos y cambio de conducta en jardín de infantes.
El caso evoca el de Lucio por fallas estatales en protección infantil, con alternativas como madrina o instituto ignoradas.