Cronica TV policial Chiche no perdona EN DESARROLLO

Exclusivo: dueño de casa revela gritos de Ángel y alquiler de 150 mil pesos

Tensión: discusión (45°) Sesgo: crítico (-60) Eje político: Centro

La autopsia preliminar de Ángel, el nene de 4 años asesinado, confirma acumulación de golpes mortales en la cabeza que causaron hematomas, roturas y paro cardiorrespiratorio traumático, según explicó el médico forense Carmelo Nápoles. Los resultados definitivos saldrán la próxima semana, pero ya se descarta accidentalidad y se investiga posible RCP mal hecho por la madre Mariela.

En exclusiva, Eusebio, dueño de la precaria casa alquilada por Mariela y su pareja por 150 mil pesos mensuales, contó que escuchaba gritos del nene pero los atribuía a juego, sin ver violencia directa. Los panelistas criticaron la inacción de vecinos y jardín, donde Ángel llegaba lesionado, no participaba actividades y salía solo a la calle para encontrar al padre Luis, violando protocolos judiciales.

Mariela no asistió al entierro de Ángel: videos la muestran subiéndose a un taxi con su nuevo bebé y pareja justo cuando llegaba el cortejo fúnebre. Panelistas la tildaron de violenta e indiferente, destacando su historia de maltratos, abandono y falta de vínculo maternal. Psicólogos debatieron trastornos, filicidio y responsabilidad plena pese a violencia intrafamiliar previa.

Se reveló audio desesperado de Mariela llamando a Lorena Andrade, pareja de Luis, pidiendo ayuda urgente por Ángel sin respiración. Discusión sobre fallas sistémicas: jardín reactivo pero permisivo, justicia que ignoró señales, vecinos temerosos por pareja de Mariela (exdetenido), y necesidad de denuncias anónimas. Abogado Roberto Castillo representa a Luis, quien ofrece habitación propia para Ángel.

La casa de Luis muestra cuarto dedicado a Ángel, contrastando con la tapera de Mariela. Lorena, madrastra, maneja info sensible no filtrada por abogados. Panel critica judicialización por denuncias falsas de Mariela contra Luis (violencia, cuchillo), que impidió contacto paterno.