La historia clínica de Ángel, el nene de 7 años fallecido en Comodoro Rivadavia, confirma que llegó al hospital con traumatismos previos y paro cardiorrespiratorio. El documento, al que accedió La Nación Más, indica que la ambulancia lo trasladó por un antecedente de golpes, provocados por la pareja de la madre Mariela.
En los cinco meses que Ángel vivió con su madre tras recuperar la tenencia en noviembre, lo desnutrieron, lo obligaron a mendigar comida, lo enviaron solo al jardín y lo metieron en una pileta en pleno frío. Vecinos vieron moretones y lo disfrazaban de hombre araña para ocultarlos. La casa era precaria, con goteras, un catre elevado y sin habitación propia, contrario a lo informado por la psicóloga Jennifer Leiva.
La noche anterior a su muerte, Ángel durmió 11 horas en un charco de orina por un posible aneurisma cerebral de los golpes. Lo trasladaron a la cama de la madre, donde dejó de respirar; la ambulancia tardó 1 hora y media en llegar al barrio humilde Quintas 1, imposibilitando salvarlo.
El padre Luis entregó al nene vivo y bien cuidado a la madre, quien lo devolvió muerto. El nene lloraba en video pidiendo quedarse con Luis y su mamá del corazón Lorena. La justicia ignoró alertas pese a declaraciones del niño y antecedentes violentos de la pareja de Mariela.
La policía custodia el departamento de Mariela y su pareja; fuentes indican que van a detenerlos ahora mismo para evitar linchamientos vecinales tras marchas multitudinarias. El caso expone fallas en la justicia de menores de Chubut por perspectiva de género y falsas denuncias.