China lanzó su primer robot de inspección de cables submarinos de desarrollo propio, desplegado en el lecho marino para monitoreo y mantenimiento de redes de fibra óptica y energía.
El dispositivo, equipado con IA y sensores de alta precisión, detecta microfisuras, cambios de temperatura y desplazamientos con exactitud milimétrica, operando autónomamente en alta presión.
Representa avance en soberanía tecnológica, reduciendo dependencia de servicios extranjeros y optimizando reparaciones ante sabotajes o fallas.