Una canción generada por inteligencia artificial titulada "Por el misterioso cristalo" se viraliza como grito de guerra para la selección francesa rumbo al Mundial, sumando decenas de millones de reproducciones en YouTube, TikTok y Spotify.
Expertos como Beatriz Buzaniche explican que la IA identifica patrones estadísticos de hits mundialistas repetidos, permitiendo crear temas pegadizos que compiten con el himno oficial FIFA.
Este fenómeno genera rechazo y fascinación en un mercado saturado por IA, inquietando a músicos pero capturando fans globales.