La capital suiza de Berna se construyó en torno al río Aare con arquitectura medieval del siglo XII, custodiada por los Alpes. Su nombre proviene del duque Bertoldo V de Zähringen, quien cazó el primer oso en la zona y la bautizó así.
Los osos son un símbolo de bienvenida en la plaza central. El Jardín de Rosas ofrece vistas al casco histórico, con 220 variedades de rosas, tulipanes y otras flores; antes fue cementerio entre 1765 y 1877.
El casco medieval, de más de 800 años y bien conservado, incluye arcadas para proteger del frío (hasta -15°C en invierno), sótanos subterráneos para resguardarse de invasiones tribales, fuentes con agua potable y la Torre del Reloj que anima ositos cuatro minutos antes de cada hora.
Albert Einstein vivió en la calle principal del número 49 entre 1902 y 1909, donde inició la teoría de la relatividad. Berna es un museo al aire libre con edificios de todas las épocas.
El reportaje resalta la belleza natural, histórica y tranquila de la ciudad para visitantes.