El ayuntamiento de una playa catalana inundada recurrentemente restaura dunas de forma natural con retentores eólicos para combatir la erosión causada por temporales fuertes.
Expertos explican que la regeneración artificial con arena es costosa, poco eficaz y temporal, ya que desaparece en semanas. Puertos y barreras humanas agravan el problema, imposibles de remover.
La solución natural protege espacios urbanos sin dunas, adaptándose al cambio climático y priorizando métodos sostenibles sobre intervenciones caras.