Atlético Tucumán y Tigre empataron sin goles en un partido con poco fútbol y descontento de la barra brava, que se subió al alambrado e interrumpió el espectáculo. El Loco Díaz y Tesuri calmaron a los hinchas infiltrados.
Hubo chances mínimas como remates de Díaz y Piti Martínez atajados, centros de Cerrago y Garay, y un travesaño. La barra expresó bronca por el mal presente local, exponiendo al club a sanciones, mientras el público regular protesta de otra forma.