Donald Trump justifica ataques por programa nuclear iraní, temiendo búnkeres intocables para misiles y nuclear que amenazarían EE.UU. Tres instalaciones de enriquecimiento en Fordow y Natanz bombardeadas con bombas antibúnker GBU-57; reactores de investigación no atacados. OIEA calcula 440 kg uranio 60%, 185 kg 20%, miles en niveles bajos, parte trasladado a Isfahan y enterrado, acceso negado.
William Alberque, experto en no proliferación, indica instalaciones subterráneas destruidas pero uranio enriquecido posiblemente intacto bajo escombros o movido, suficiente para 10-12 bombas. EE.UU. exageró aniquilación en junio 2025; difícil medir retraso sin claridad. Irán cerca de bomba pre-ataques (días/semanas a 90%), pero conversión a metal, pits y ojivas requiere instalaciones dañadas como Natanz, Fordow, Isfahan.
Reconstruir sería detectable; no indicios ayuda externa de Rusia u otros, Irán confía en capacidad propia. Desarrollar nuclear es reto material más que técnico; caso Irán disuade programas clandestinos bajo supervisión OIEA. Países como Arabia Saudita necesitarían instalaciones secretas o compra (Corea Norte).
OIEA pide acceso y claridad; todo confuso con posibles nuevos ataques. Operaciones terrestres para incautar material arriesgadas, preferibles ataques aéreos.