Un cliente insultó con epítetos discriminatorios a un propietario de origen oriental en Brasil, lo que derivó en una golpiza brutal, destrucción del local y robo de mercadería como teléfonos.
Panel mostró imágenes de la violencia donde varios, incluyendo mujeres, atacaron al dueño que sacó un cuchillo para defenderse. Cuestionaron si realmente dijo "mono" o es excusa para vandalismo, comparando con caso de chica argentina Agostina Pérez.
Advirtieron sobre sensibilidad en Brasil por racismo, donde acusaciones injustas pueden llevar a detención, y dudaron del origen ya que el oriental es laburante y quizás no pronuncie bien la palabra.
Recordaron que en Brasil argentinos pueden sufrir por nacionalidad, y pidieron pruebas antes de justificar violencia.