El humorista Andy Oliveira presentó un sketch humorístico contrastando los requisitos absurdos para un crédito hipotecario de una persona común, como árbol genealógico, orina y libreta de vacunas del perro, versus la facilidad para un funcionario 'de la casta' que obtiene 47 millones usando hipotecas de jubiladas ancianas.
En la parodia, el funcionario elige opciones de Elsa 82 años o Lidia 90 años del Fondo Previsional para préstamos altos, recibiendo el dinero en efectivo sin trámites, burlándose del acceso privilegiado de la política.