Manuel Adorni, jefe de gabinete, enfrenta imputación por enriquecimiento ilícito y defiende su actividad privada de 25 años en sector privado, insistiendo que no oculta nada y no es como "los de antes".
En clips, evade preguntas sobre pagos de viajes y bienes, diciendo que el periodista no es juez y hace lo que quiere con su dinero. Se muestran planillas de vuelos de Adorni y su mujer bajo investigación judicial.
Anuncian análisis de operaciones con "jubiladas generosas" y policía, cuestionando factibilidad legal y costumbre en contratos.