Un pastor de Iglesia de la Ciudad explica la décima forma incorrecta de orar: ignorar las necesidades espirituales por las físicas y temporales. Critica que la mayoría de las oraciones piden solo por lo material como salud o trabajo, olvidando el bienestar espiritual propio, familiar e hijos.
El pastor urge priorizar oraciones por que los hijos amen y teman a Dios antes que éxito académico o laboral, ya que lo espiritual garantiza lo demás. Incluso padres obsesionados con carreras ignoran clamar por fe en Dios.
Usa el ejemplo bíblico de Abraham, quien intercedió solo por librar a Lot del fuego de Sodoma, no por su alejamiento espiritual. Lot, advertido, eligió Sodoma, fue liberado temporalmente pero volvió al pecado, terminó borracho en cueva con incesto, engendrando Moabitas y Amonitas, enemigos de Israel.
La oración de Abraham, aunque respondida por Dios, no bendijo a Lot ni descendientes, pues priorizó temporal. Mejor orar "hágase tu voluntad" para salvación espiritual, dejando Dios obrar incluso a través de sufrimiento para conversión.
Instó a padres no obsesionarse con salida de adicciones sin clamar por temor a Dios, sino poner en manos del Señor para su gloria.