La tercera ronda de negociaciones entre Estados Unidos e Irán en Islamabad concluyó sin avances significativos tras diez horas de charlas intensas, centradas en el control del Estrecho de Hormuz, el programa nuclear iraní y el apoyo a Hezbollah en Líbano.
La televisión estatal iraní informó que la Guardia Revolucionaria amenazó a buques de guerra que intenten cruzar el estrecho sin autorización, en respuesta a destructores estadounidenses que se acercaron al Golfo Pérsico. Corresponsal Gonzalo Bañezula reportó desde Hormuz una situación de máxima alerta con numerosos navíos detenidos y tensión palpable por minas antibuques.
Donald Trump minimizó la importancia de un acuerdo afirmando que Estados Unidos ya ganó, mientras panelistas destacaron obstáculos como el alivio de sanciones pedido por Irán y la separación de temas libaneses. En Líbano, Israel planea negociaciones directas con el gobierno libanés por primera vez, pese a ataques continuos y protestas de Hezbollah.
Expertos advirtieron que Irán mantiene 400 kg de uranio enriquecido suficiente para 10 bombas nucleares y un régimen más radicalizado. Negociaciones futuras serán largas, con J.D. Vance presente para generar confianza, pero sin claridad sobre cese al fuego o presencia israelí en Líbano.