Los tasadores inspeccionaron un sable antiguo y confirmaron la presencia de la firma de Perón. El experto señaló que el objeto presenta la madurez típica de piezas valiosas y destacó la importancia de quién era el dueño original.
Julio utilizó una herramienta para analizar el sable de cerca, verificando la autenticidad de la firma. El segmento enfatizó el valor histórico más allá del peso o tamaño.