Silvina Luna, de 43 años, dejó material inédito grabado por ella y su hermano documentando su padecer médico y judicial por mala praxis del cirujano que la intervino, como legado para futuras generaciones.
Compartió mensajes de WhatsApp desesperados al médico pidiendo auxilio, mientras batallaba internada sin expectativas de alta, hasta su muerte.
Los videos y mensajes son clave en la investigación judicial por mala praxis que ella impulsó hasta el final.