Sabrina Carpenter protagonizó una llegada magistral a Coachella en California, bajando del auto en blanco y negro con celulares enfocándola, transformando el momento en una instancia cinematográfica transmitida en vivo.
Subió a la pasarela iluminando su presentación de manera teatral, con un look impresionante y juego con la cámara que la seguía directo al escenario, donde cantó ayer.