Pincolla sigue el consejo de Ana del Boca y realiza un ritual de limpieza energética en la casa de Gran Hermano usando un huevo de vidrio, incienso, sal y agua para eliminar malas vibras.
Describe cómo pasó el huevo por su cuerpo, lo rompió en un vaso, leyó las figuras como globitos y formas negativas que indican energías malignas recibidas por ojos y voz, y realizó rezos para devolverlas al origen.
Queda enojada tras la limpieza, llamando "perro inmunda" a alguien y cuestionando la autenticidad de los compañeros.