En el nuevo mensaje titulado "Fiel abundará en bendiciones", el pastor relata cómo José, esclavo de Potifar, rechazó acostarse con la esposa de su amo porque pecar contra Dios le partía el corazón, priorizando el respeto al Señor sobre cualquier consecuencia.
Explica que José conocía la voluntad de Dios sobre el matrimonio como unión una sola carne para toda la vida, aprendido de sus padres, y sabía que destruir matrimonios enfurecía a Dios, como en casos de Abraham e Isaac. El pecado entristece primero a Dios, luego lo apaga y lo aleja.
Destaca que la unción de productividad de José provenía de su obediencia: Dios estaba con él, haciendo que le fuera bien en todo, lo que Potifar notó pese a ser pagano. Esta prosperidad intagible —paz, integridad, cielos abiertos— testificaba de Dios y atraía a otros a desear su bendición.
José era próspero no por riquezas materiales, sino por bienes como paz emocional y protección divina, resultado de su temor a Dios.