En California, visitantes entran a un teatro inmersivo de realidad virtual que los transporta 150 millones de años atrás a la era de los dinosaurios, permitiéndoles caminar entre las criaturas y hábitats realistas.
Los participantes usan anteojos y chalecos hápticos para sentir la experiencia completa, como dar de comer a los dinosaurios y enfrentar un T-Rex rugiente. Así lo ven desde afuera, recreando un parque jurásico.
La producción cuenta con colaboración del Museo de Ciencias Naturales de Londres y expertos en dinosaurios para mayor realismo en sonidos y ambientes.