Pincolla expresa frustración por divisiones en la casa de Gran Hermano, critica a los "grandes" por no ayudar en tareas y decide distanciarse, hablando solo lo necesario y consultando su espíritu para detectar falsedades.
El panel de La noche de los ex debate si Pincolla juega estratégicamente o actúa por enojo genuino, valorando su uso del huevo propio para el ritual pero cuestionando la suciedad física de la casa y dobles discursos.
Discuten dinámicas entre "chicos" y "grandes", estrategias de los nominados como Manu y Brian en el juicio final, y si el público salvará a jugadores pasivos o activos.
Panelistas como Agus King, Torita y Uri opinan sobre su evolución de divertida a competitiva, y la falta de unidad post-Andrea.