Los padrinos de Ángel, un nene de cuatro años muerto en Comodoro Rivadavia, Michael y Caterina, denunciaron en vivo los malos tratos que recibía de su madre biológica Mariela, quien lo abandonó durante tres años y reapareció para llevárselo pese a su llanto desesperado en un video viral donde gritaba "no me quiero ir".
Revelaron que Mariela era violenta con el niño, lo sacudía y retaba por tonterías, y que su relación con el padre Luis se desintegró tras el nacimiento de Ángel; además, abandonó previamente a otro hijo en Misiones. El domingo, Mariela envió un audio a Lorena, pareja de Luis, diciendo "buenos días, necesito que me llame urgente" tras notar que el nene no respiraba, pero sin mostrar dolor ni desesperación según los entrevistados.
La madre dejó el cuerpo de Ángel en el hospital, se borró varios días y luego quemó sus pertenencias como colchón, ropa y frazada minutos después de conocerse la muerte, lo que los padrinos ven como eliminación de pruebas. Critican a la Justicia por dárselo a ella pese a denuncias del padre y sin informes socioambientales, mientras la carátula es "muerte dudosa potencialmente ilícita" a la espera de autopsia que analiza traumatismo craneal interno sin marcas externas.
Panelistas y allegados exigen justicia como en el caso Lucio, destacan que el padrastro llamó a Ángel "estorbo" y advierten riesgo para el otro bebé de Mariela, quien pide ayuda en El Dorado; el nene sufría cambios tras ir con la madre en noviembre pasado según docentes.