El doble crimen de La Dársena en Santiago del Estero en 2003 comenzó con la desaparición de Leila, de 22 años de origen árabe-libanés cuyo oficio era el más viejo del mundo, el 16 de enero. Leila dejó a su amiga Cristina Juárez e ingresó a un boliche donde conoció a Patricio Yudgar, carnicero local, y se unió a una fiesta privada con Antonito Musa Azar (Musita), hijo de Antonio Musa Azar, jefe de inteligencia policial controvertido por torturas en la dictadura a Nina Aragonés de Juárez y Carlos Juárez.
Leila no salió viva de la reunión: versiones indican sobredosis o muerte por múltiples varones. Su cuerpo fue llevado al zoológico privado de Musa Azar, disuelto en ácido y esparcido como huesitos en el monte La Dársena, faltando 115 huesos de los más de 200 del cuerpo humano. Identificada por balas en el cráneo de un intento de suicidio a los 16 años disparado por su madre.
El 5 de febrero, Patricia Villalba, verdulera que no conocía a Leila, bailó carnaval en club Árbol Solo y coincidió con Yudgar, quien ebrio confesó haber matado a Leila. Al día siguiente, 6 de febrero, tres tipos la raptaron de su verdulería; su cuerpo estrangulado apareció en La Dársena junto a restos de Leila.
Policías Héctor Albarracín, Pablo Gómez y Daniel Matar, secuaces de Musa Azar, confesaron en juicio por matar al ganadero Oscar El Mundo Sellaro: admitieron el doble crimen por orden de Musa Azar. En 1 de abril de 2004, gobierno de Néstor Kirchner intervino la provincia con Pablo Lanusse; Musa Azar y policías condenados a prisión perpetua. El padre de Leila impulsó el caso con medios de Buenos Aires.