El índice de precios al consumo en Estados Unidos registró una subida anual del 3,3% en marzo, la mayor desde mayo de 2024, impulsada por un aumento del 12,5% en el coste de la energía y más del 2% en alimentos.
Los economistas esperan que la situación empeore antes de mejorar, dependiendo de la duración del conflicto en Irán y complicaciones en cadenas de suministro globales. El precio de la gasolina subió un 21,2% en un mes y el fuel oil un 31%, representando dos tercios de la inflación total.
El sentimiento de los consumidores cayó al 47,6, el nivel más bajo en 70 años según la Universidad de Michigan. Viajar en avión cuesta un 15% más. El petróleo se estabiliza en 96 dólares el barril de Brent.
En Europa, riesgo de escasez de queroseno si el estrecho de Hormuz no reabre en tres semanas; precios se duplicaron y se proponen ahorros como cancelar rutas cortas o exigir mínimo de pasajeros en aviones. Japón recurre a reservas estratégicas de petróleo.